Tras la guerra civil española se estableció un régimen dictatorial liderado por Francisco Franco de 1939 a 1975, caracterizado por la concentración de poder en Franco, la represión de la oposición y la falta de libertades. La economía sufrió una etapa de autarquía y escasez hasta los años 50, cuando empezó un periodo de desarrollismo que modernizó el país pero también generó descontento social y presiones para la democratización.