La unificación de Italia y Alemania ocurrió en el siglo XIX y contribuyó al nacionalismo que llevó a la Primera Guerra Mundial. Italia estaba dividida en 7 estados y su unificación fue liderada por Cavour y Garibaldi, mientras que Alemania estaba fraccionada en 36 estados y su unificación fue impulsada por Prusia bajo el liderazgo de Bismarck a través de la diplomacia y la guerra. Ambos procesos de unificación crearon sentimientos nacionalistas fuertes.