La norma establece los requisitos para el manejo de residuos peligrosos biológico-infecciosos (RPBI) que se generan en establecimientos médicos, incluyendo la separación, envasado, almacenamiento, recolección, transporte, tratamiento y disposición final. Clasifica a los generadores en 3 niveles dependiendo del tamaño del establecimiento y la cantidad de RPBI generados, y especifica los procedimientos de manejo que deben seguirse en cada caso.