El juicio de cuentas es un proceso mediante el cual un acreedor puede solicitar que una persona que haya administrado bienes ajenos rinda cuentas sobre su actuación. El administrador debe presentar sus cuentas de manera clara y precisa ante el tribunal competente. Si existe desacuerdo sobre las cuentas presentadas, el juez puede ordenar una experticia para verificar los hechos. Una vez finalizado el proceso, la decisión del tribunal constituye un título ejecutivo que permite al acreedor iniciar un proceso de ejecución.