Los mapas mentales son herramientas que reflejan el funcionamiento radial del cerebro, permitiendo la organización y conexión de ideas de manera visual. Ayudan a mejorar la memorización, la creatividad y la concentración, además de ser útiles en la gestión de proyectos y la resolución de problemas. Su creación implica plasmar una idea central y ramificar conceptos relacionados, utilizando imágenes y colores para facilitar la retención de información.