Un mapa topográfico representa el relieve de una región geográfica mediante curvas de nivel que unen puntos de igual altitud y cotas. Contiene elementos como el nombre, orientación, escala y leyenda para interpretarlo. Las curvas de nivel muestran la pendiente del terreno y se pueden usar para calcular distancias y elaborar perfiles topográficos trazando la línea que une puntos y obteniendo su equidistancia y escala vertical.