El documento presenta ideas sobre cómo las ciudades pueden usar el deporte para mejorar la calidad de vida de sus habitantes y posicionarse mejor. Propone que el deporte promueve la salud, la cultura y la pertenencia comunitaria. También sugiere que los eventos deportivos pueden impulsar el desarrollo urbano y económico, y que las ciudades deben aprovechar este potencial a través de alianzas estratégicas.