La medicina inca se basaba en un profundo conocimiento de las plantas medicinales y sus propiedades curativas. Los curanderos incas trataban tanto las causas físicas como psicológicas de las enfermedades y practicaban cirugías complejas. Creían que las enfermedades estaban causadas por fuerzas sobrenaturales, por lo que sus tratamientos incluían rituales religiosos y magia.