Este documento describe la importancia de desarrollar la inteligencia emocional en la medicina. Explica que la relación médico-paciente y el liderazgo del equipo médico se benefician de competencias emocionales como la empatía y la comunicación efectiva. También presenta herramientas como el coaching, la psicología positiva y la PNL que pueden usarse para mejorar la atención al paciente y la gestión del personal. El objetivo es formar médicos que tengan tanto conocimientos técnicos como habilidades emocionales.