La médula oblongada presenta una configuración externa e interna compleja. Externamente posee caras anterior, posterior y laterales, con características como las pirámides, olivas, tubérculos gráciles y cuneiformes. Internamente contiene vías ascendentes como el lemnisco medial y fibras espino-reticulares, así como núcleos conectados al cerebelo como el olivar inferior y el arqueado.