El documento discute la informalidad económica en la Ciudad de México. Representa entre el 25-30% del PIB pero genera solo el 25% de los ingresos a pesar de que el 60% de la población trabaja de manera informal. Propone realizar un censo de la informalidad, establecer un impuesto único para la seguridad social, y que las delegaciones políticas tomen responsabilidad para fomentar la inclusión e innovación que permita la transición a la formalidad.