Este documento analiza las consecuencias económicas y sociales del empleo informal en México. Señala que el sector informal genera alrededor del 36% de los empleos y que sólo el 32.5% de la población económicamente activa está inscrita a instituciones de seguridad social. Además, los trabajadores informales tienen ingresos más bajos y menos protecciones sociales que los formales. La autora concluye que debido a la magnitud de la informalidad, la seguridad social en México debería incluir componentes contributivos