El Método Rood se basa en estimular los músculos de forma controlada y gradual mediante estímulos sensoriales para mejorar el control motor. Fue desarrollado originalmente para la parálisis cerebral pero puede usarse en otros problemas motores. Incluye cinco componentes clave como normalizar el tono muscular, seguir la secuencia ontogénica de desarrollo, demandar respuestas deliberadas a través de la actividad, programar respuestas musculares de forma refleja y repetir estímulos para facilitar el aprendizaje.