El documento critica fuertemente la gestión del gobierno de Felipe Calderón en México durante la crisis económica de 2008, señalando aumentos de impuestos y recortes en educación que agravan la situación de pobreza y desempleo. Se denuncia que la administración favoreció a grandes empresarios a expensas de la población, lo que resultó en el empobrecimiento de millones de mexicanos. Además, se plantean cuestionamientos sobre la transparencia y legalidad de contratos otorgados a amigos y aliados del presidente.