Los investigadores argentinos han creado una pintura bactericida patentada que puede tener aplicaciones en hospitales, hogares, gimnasios y comedores. La pintura ha demostrado ser eficaz contra bacterias como Staphylococcus aureus y Escherichia coli al modificar sus pigmentos inorgánicos con metales que interfieren con los aminoácidos necesarios para la vida de los microorganismos de forma inocua para los humanos. La pintura bactericida ganó premios por su innovación y podría usarse también en picaportes, envases y grifería.