El documento analiza la capital de marca de Mini Cooper, destacando su estrategia de diferenciación y la creación de conexiones emocionales con los consumidores a través de marketing experiencial y de guerrillas. Se subraya la importancia de la notoriedad, lealtad y prestigio de la marca, así como su posición en el mercado como un producto exclusivo. Además, se menciona que la marca 'mini' es un activo intangible que representa la identidad y los valores de la empresa, influenciando tanto a clientes como a competidores.