El documento describe un modelo de gestión escolar que se basa en seis áreas clave para mejorar la calidad de la educación a través de una gestión estratégica. El modelo se implementa a través de un ciclo de mejoramiento continuo y puede llevar a una certificación de calidad. Las seis áreas clave son la orientación hacia los estudiantes, el liderazgo directivo, la gestión de competencias docentes, la planificación, la gestión de procesos y la gestión de resultados.