El documento describe el nuevo paradigma educativo para la era de Internet. Señala que aunque los fines de la educación no han cambiado, vivimos en un mundo cambiante y para un futuro incierto. Propone que la educación debe centrarse en cuatro pilares: aprender a ser, aprender a conocer, aprender a convivir y aprender a hacer, desarrollando las capacidades de los estudiantes de manera integral para que puedan adaptarse a la sociedad actual y futura.