El Surrealismo comenzó en 1924 en París como un movimiento artístico y literario que buscaba explorar lo subconsciente y lo irracional mediante técnicas como la escritura automática y la yuxtaposición de elementos incongruentes. Se basaba en las teorías de Freud sobre el subconsciente y pretendía representar imágenes oníricas y simbólicas. Con el tiempo, el Surrealismo también adquirió una dimensión política de izquierda.