El neoclasicismo, originado en Francia y extendido por Europa y América, fue un movimiento cultural que promovía la razón y abogaba por la educación de la sociedad para combatir el absolutismo, influenciado por los principios de la ilustración. Este estilo se caracterizó por la imitación de modelos clásicos de Grecia y Roma, manifestándose en la arquitectura, escultura y pintura, buscando la pureza estética y la moral. En México, el neoclasicismo se desarrolló durante el virreinato y alcanzó sus mayores exponentes en el periodo de Porfirio Díaz, reflejando la influencia europea mientras se buscaba una identidad moderna.