El documento describe el historicismo en la arquitectura, un movimiento arquitectónico del siglo XIX que imitaba estilos del pasado. Explica varias corrientes historicistas como el neogótico, neorrománico y neorrenacimiento, describiendo sus características. También cubre el neobarroco, neobizantino, neomudéjar, neoárabe, neogriego y la arquitectura georgiana.