El documento define las competencias como actuaciones integrales ante actividades y problemas del contexto, con idoneidad y compromiso ético, integrando el saber ser, el saber hacer y el saber conocer en una perspectiva de mejora continua. Las competencias no son estáticas sino dinámicas y se desarrollan a través de niveles de desempeño que implican la articulación de lo cognitivo, actitudinal y práctico. La evaluación de competencias busca determinar el nivel de dominio mediante evidencias para establecer logros y áreas de mejora continua.