Morfología y Sintaxisen la nueva
gramática de la Real Academia
Española
Profesor Luis Córdova Gonzales
APA Membership 45135072
La Nueva gramática, publicada por Espasa, Es la primera
gramática académica desde 1931 y ofrece el resultado de
once años de trabajo de las veintidós Academias de la
Lengua Española, que aquí fijan la norma lingüística para
todos los hispanohablantes.
Esta acción conjunta de las Academias significa la
articulación de un consenso que fija la norma común
para todos los hispanohablantes, armonizando la unidad
del idioma con la fecunda diversidad en que se realiza.
la nueva gramática de la Real Academia
Española
 Describir las construcciones gramaticales propias del español
general, así como reflejar adecuadamente las variantes fónicas,
morfológicas y sintácticas.
 Ofrecer recomendaciones de carácter normativo.
 Ser obra de referencia para el conocimiento y la enseñanza del
español.
La obra se articula en tres partes fundamentales:
• Cuestiones generales, donde se describen las partes de la
Gramática, las relaciones entre ellas y las unidades
fundamentales del análisis gramatical.
• Morfología, que analiza la estructura interna de las palabras.
• Sintaxis, que analiza las estructuras que se crean en función
de la forma en que se ordenan y combinan las palabras.
Objetivos
Contenido
La morfología es la parte de la gramática que se ocupa de la
estructura de las palabras, las variantes que estas presentan y
el papel gramatical que desempeña cada segmento en
relación con los demás elementos que las componen. Se suele
dividir en dos grandes ramas: la morfología flexiva y la
morfología léxica, y según la perspectiva adoptada se
distingue entre morfología sincrónica y morfología diacrónica.
Morfología
Morfología flexiva
Estudia la morfología flexiva las variaciones de las palabras que
implican cambios de contenido de naturaleza gramatical con
consecuencias en las relaciones sintácticas, como en la
concordancia (Ellos trabajan) o en la rección (para ti). El conjunto
de estas variantes constituye la flexión de la palabra o su paradigma
flexivo.
 El número en los sustantivos y los pronombres proporciona
información cuantitativa sobre las entidades que se designan
(casas, ideas), pero el de los determinantes (los, esos), el de los
adjetivos (altos, libres) y el de los verbos (Los pensamientos vuelan)
solo está presente por exigencias de la concordancia. El género de
los sustantivos y pronombres proporciona información significativa
en algunos casos (escritor / escritora), pero no es propiamente
informativo en otros muchos sustantivos (cama, árbol), y tampoco
en los determinantes y adjetivos. La persona es una propiedad de
los pronombres personales (yo, tú, vos…) y de los posesivos (mi, tu,
nuestro…), que también muestra el verbo en la concordancia (Tú
sueñas).
 Diversas relaciones sintácticas se ponen de manifiesto en gran
número de lenguas por la flexión de caso, pero en español
esta ha quedado reducida al paradigma de los pronombres
personales. Así, el pronombre yo aparece en el caso recto o
nominativo, que corresponde típicamente al sujeto; el
pronombre mí (caso oblicuo) está restringido a los contextos
preposicionales: detrás de mí, acordarse de mí, para mí.
Cuando es complemento directo, adopta la forma de
acusativo me, y si es complemento indirecto aparece en la
variante de dativo, que coincide con la de acusativo en el
pronombre de primera persona del singular, pero no en otros:
Lo leí; Le entregué las llaves.
 Es exclusiva de los verbos la flexión de tiempo, aspecto y modo. La
flexión de tiempo constituye una información deíctica, en el sentido
de que ubica una determinada situación con respecto al momento
en que se emite el enunciado.—no deíctica— que expresa la
estructura interna de las situaciones y diferencia, por ejemplo, la
situación que se inicia (empezar a estudiar) de la que se repite
(seguir estudiando). El modo pone de manifiesto en la flexión verbal
la actitud del hablante hacia la información que se enuncia, pero
expresa también la dependencia formal de algunas oraciones
subordinadas respecto de las clases de palabras que las seleccionan
o de los entornos sintácticos en los que aparecen. Así, contrastes
como Estoy {seguro ~ *cansado} de que se comportan así, frente a
Estoy {*seguro ~ cansado} de que se comporten así, son
consecuencia directa del significado de los adjetivos respectivos.
Se distinguen en español los modos indicativo, subjuntivo e
imperativo. El condicional se interpreta en la actualidad como una
forma del indicativo.
• Llamada también formación de palabras, la morfología léxica
estudia la estructura de las palabras y las pautas que permiten
construirlas o derivarlas de otras. Se divide tradicionalmente en dos
subdisciplinas: la derivación y la composición.
En ambas se estudian procesos morfológicos que se aplican a
ciertas voces denominadas bases léxicas. Las palabras derivadas se
forman a partir de una base léxica por un proceso de afijación. Así,
dormitorio se crea a partir de dormir, sensatez a partir de sensato, o
robustecer a partir de robusto. En la composición se unen dos bases
léxicas: ceji-junto, saca-corchos. Mientras que las voces flexionadas
(leo, leyendo, leeré) constituyen variantes de una misma unidad
léxica (leer), las palabras derivadas (lector, lectura) constituyen
voces diferentes. Así como el paradigma flexivo es la serie de las
variantes flexivas de una palabra (alto, alta, altos, altas), el
paradigma derivativo o familia de palabras se obtiene con las voces
derivadas de ella, como altura, alteza, altivo, altivez, altamente,
altitud, o el verbo enaltecer, así como con las palabras compuestas
que la contienen, como altiplano, altibajo, altímetro.
Morfología léxica
• Las voces derivadas constan de una raíz y un afijo. La raíz aporta el
significado léxico, y los afijos agregan informaciones de diverso tipo.
Se reconocen tres procesos en la derivación: la sufijación, la
prefijación y la parasíntesis. Así, la palabra mar-ino contiene un afijo
pospuesto o sufijo. Este término se usa más en la morfología
derivativa; en la flexiva se prefiere el nombre de desinencia, sobre
todo para los afijos flexivos del verbo. Estos segmentos aportan
informaciones sobre el tiempo, el aspecto, el número, la persona o
el modo. La vocal temática es un segmento flexivo sin repercusión
semántica, pero que distingue las tres conjugaciones (amar, temer,
partir). Los morfemas antepuestos a la base léxica se denominan
prefijos (im-posible, re-educar). El lugar de la prefijación dentro de
la formación de palabras ha oscilado tradicionalmente. Mientras
que en los estudios clásicos era más común ubicarla en la
composición, en la actualidad se la sitúa de forma mayoritaria en la
derivación.
• Tradicionalmente se ha denominado parasíntesis al procedimiento
de formación de palabras que participa de la derivación y la
composición. Son, pues, formas parasintéticas centrocampista,
cuentacorrentista o quinceañero. Como la prefijación se asimilaba
tradicionalmente a la composición, también se consideran.
• Partes de la gramática. Unidades de análisis 8 parasintéticos los
verbos que contienen un afijo discontinuo, formado por prefijo y
sufijo, como a-…-ar y en-…-ecer, entre los que se puede situar un
adjetivo (aclarar, atontar, engrandecer, entristecer) o un sustantivo
(abotonar, amontonar, apoltronar).
• Junto a los sufijos y los prefijos, los infijos e interfijos son los afijos
mediales, que se agregan a la raíz o bien la separan del sufijo. El
término interfijo se suele aplicar a los morfemas derivativos o
flexivos sin significado que se intercalan entre la raíz y otro sufijo
(polv-ar-eda, no *polveda; pon-g-o, no *pono), mientras que el
término infijo se ha empleado, entre otros usos, para designar los
morfemas que se insertan en la palabra y aportan algún significado,
generalmente apreciativo (Carl-it-os, arrib-ot-a). Con el fin de
simplificar la descripción, en esta obra se usará únicamente el
término interfijo para designar los segmentos mediales a los que se
ha hecho referencia, sean estos flexivos o derivativos.
• Las informaciones flexivas y las derivativas presentan
propiedades morfológicas muy distintas. Las flexivas no
alteran la clase de palabras a la que pertenece la base,
mientras que las derivativas lo hacen con frecuencia:
escritor, famoso, lavable. No ocurre así, sin embargo,
con la mayoría de los prefijos (escribir > reescribir), los
sufijos apreciativos (casa > casita) y algunos otros
afijos (maíz > maizal). Los afijos derivativos (-idad)
preceden a los flexivos (-es), como en [ [
[oportun]idad]es] y, a diferencia de ellos, se asocian
con numerosos significados, no siempre aislables o
deslindables con facilidad, como el de ‘agente’ (oxid-
ante), ‘instrumento’ (destornilla-dor), ‘cualidad, calidad
o condición’ (tranquil-idad), ‘lugar’ (lava-dero), ‘acción’
(negocia-ción), ‘tiempo’ (lact-ancia), ‘conjunto’
(chiquill-ería), ‘golpe’ (maz-azo). No obstante, algunos
afijos no aportan un significado reconocible, como
sucede con re- en recoger o -mento en campamento.
• Las variantes flexivas de las palabras están ausentes de los
diccionarios. Por el contrario, aparece en ellos la mayor parte
de las voces obtenidas por derivación y composición. Se
exceptúan las formadas por los afijos derivativos que poseen
mayor rendimiento, concepto que en morfología recibe el
nombre de productividad. Así, el DRAE opta en sus últimas
ediciones por no incluir un gran número de adverbios
terminados en -mente (como decisivamente o abruptamente),
ni de adjetivos terminados en -ble (instalable o solucionable).
Tampoco da cabida a la mayor parte de las voces formadas
con sufijos apreciativos (como arbolito o fiebrón), salvo
cuando están lexicalizadas.
• La formación de palabras está sujeta en español a
múltiples irregularidades que, en su mayor parte, son
resultado de factores históricos. Por esta razón en la
morfología sincrónica se suelen proponer estructuras
morfológicas que se apartan de la etimología de la
palabra y buscan apoyo en las relaciones que
establecen intuitivamente los hablantes. Así, en el
análisis sincrónico se considera que conductor es un
derivado de conducir, pese a que en latín ya existía
conductor. Se evitan, por otra parte, en el análisis
sincrónico las bases opacas, perdidas o no accesibles,
de las que los hablantes no tienen conciencia. Por
ejemplo, a partir de la base ya perdida calura procede
históricamente el adjetivo caluroso; por analogía con
este adjetivo, 9 Unidades morfológicas se suele
explicar la u de riguroso.
Morfología sincrónica y diacrónica
• En la morfología sincrónica, sin embargo, se prefiere vincular
ambos adjetivos con los sustantivos hoy existentes calor y
rigor. La morfología diacrónica, en cambio, se atiene
estrictamente a la etimología. Una forma de evitar las bases
opacas en la morfología sincrónica es postular variantes
alternantes (o alomorfos), como calur- ~ calor- para explicar
caluroso. A pesar de ello, ha de tenerse en cuenta que la
transparencia de las palabras es variable. Casi todos los
hispanohablantes relacionan agruparse con grupo o
apolillarse con polilla; pero solo algunos vinculan amilanarse
con milano o agazaparse con gazapo (‘cría de conejo’). Si bien
la orientación de esta obra es, fundamentalmente, sincrónica,
en los capítulos de morfología léxica se introducen referencias
frecuentes a los factores históricos que condicionan la
formación de un gran número de voces.
Es la parte de la gramática que estudia las reglas que
gobiernan la combinatoria de constituyentes
sintácticos y la formación de unidades superiores a
estos, como los sintagmas y oraciones gramaticales.
La sintaxis, por tanto, estudia las formas en que se
combinan las palabras, así como las relaciones
sintagmáticas y paradigmáticas existentes entre ellas.
Sintaxis
 Las clases de palabras son los paradigmas (en el sentido de series o
repertorios) que estas forman en función de sus propiedades
combinatorias y de las informaciones morfológicas que aceptan. En
la actualidad se suelen reconocer 11 Unidades sintácticas: las clases
de palabras entre las clases sintácticas de palabras el artículo (el,
un), el sustantivo (aire, prudencia), el adjetivo (limpio, literario), el
pronombre (tú, quien), el verbo (ser, hablar), el adverbio (lejos,
abiertamente), la preposición (de, durante), la conjunción (y,
aunque) y la interjección (eh, caramba).
 Algunas clases o subclases de palabras aportan informaciones
gramaticales, es decir, significaciones abstractas determinadas por
la gramática misma, como la referencia, la pluralidad o las marcas
sintácticas de función. Así ocurre con los artículos, con los
pronombres, y también con algunos adverbios (allí, aquí, así…),
preposiciones (a, de, con…), conjunciones (y, pero…) y verbos (ser,
haber…). En cambio, los sustantivos, los adjetivos y la mayor parte
de los verbos y de los adverbios proporcionan informaciones
léxicas.
Las Clases de Palabras
Criterios de clasificación
 Atendiendo a su capacidad flexiva, las palabras se dividen en
variables, las que admiten algún tipo de flexión, e invariables.
Son variables los artículos los adjetivos, los pronombres, los
sustantivos y los verbos. Son invariables las preposiciones, las
conjunciones, las interjecciones y los adverbios. Las
particularidades morfológicas de algunas palabras dan lugar a
numerosas subclases. Por ejemplo, los sustantivos admiten
flexión de número (casa / casas) y a veces de género
(muchacho / muchacha), pero algunos sustantivos de persona
(pianista, turista) no tienen variación de género, y otros
nombres (crisis, lunes) no la tienen de número.
• Los grupos nominales se forman en torno a un
sustantivo, como en esa carta que me enviaron; los
grupos adjetivales expanden un adjetivo, como en
demasiado cansado de esperar; los grupos verbales se
construyen en torno a un verbo: No sabíamos nada.
Análogamente, los grupos adverbiales están
constituidos en torno a un adverbio: muy lejos de ti.
Menos reconocido como unidad sintáctica es el grupo
pronominal (quién de ustedes, aquellos de los que me
están escuchando), que se suele asimilar al grupo
nominal en varias propiedades. Más polémico es el
grupo preposicional, que se usa para designar unidades
como hacia el cielo o desde que te conozco. La
preposición (hacia, desde) no puede prescindir en ellas
de su término (el cielo, que te conozco).
Clases de grupos sintácticos
En razón de esta limitación entienden algunos gramáticos del
español que la preposición no puede ser el núcleo de estas
unidades. Otros sostienen, por el contrario, que el criterio de la
supresión no es determinante, como ponen de manifiesto los
grupos verbales formados con verbos que no prescinden de su
complemento directo (preparar, dilucidar…). Tampoco es
unánimemente aceptado el llamado grupo conjuntivo, formado
por una conjunción y su término, como los subrayados en No
iremos el lunes, sino el martes; La gente como tú no atiende a
razones o más lento que todos los demás. El grupo interjectivo es
el segmento que forman algunas interjecciones con su
complemento, como en ¡Ay de los vencidos!; ¡Vaya con el
muchachito!
 Los grupos sintácticos son estructuras articuladas en torno a su
núcleo, que admite diversos modificadores y complementos. Sin
embargo, no es obligatorio que los lleven, por lo que pueden
constar de una sola palabra, como en Lo hará Alicia.
Los grupos sintácticos pueden contener otros de su misma clase:
esa carta que me enviaron (grupo nominal contenido en otro),
demasiado cansado de esperar (grupo adjetival contenido en otro),
muy lejos de ti (grupo adverbial contenido en otro), por entre los
álamos (grupo preposicional contenido en otro). Igualmente, el
grupo verbal subrayado en No sabíamos nada está contenido en
otro grupo verbal (No sabíamos nada). Nótese que en demasiado
cansado de esperar el adverbio demasiado no modifica únicamente
a cansado, sino al grupo adjetival que cansado forma con de
esperar. Por otra parte, los grupos sintácticos pueden formar parte
de otros distintos de los que les dan nombre; por ejemplo, los
grupos nominales se insertan en los verbales o en los
preposicionales: esperar tiempos mejores, durante estos años.
¿Qué es el Diccionario
panhispánico de dudas de la
Real Academia
Española?
El Diccionario panhispánico de dudas se propone servir de
instrumento eficaz para todas aquellas personas interesadas en
mejorar su conocimiento y dominio de la lengua española. En él se
da respuesta a las dudas más habituales que plantea el uso del
español en cada uno de los planos o niveles que pueden
distinguirse en el análisis de los elementos lingüísticos: el
FONOGRÁFICO, pues resuelve dudas de tipo ortológico (sobre
pronunciación) y ortográfico (sobre grafías, acentuación y
puntuación); el MORFOLÓGICO, ya que orienta sobre las vacilaciones
más frecuentes que se dan en el plano de la morfología nominal
(plurales, femeninos y formas derivadas) y de la morfología verbal
(formas de la conjugación); el SINTÁCTICO, al aclarar dudas sobre
construcción y régimen, concordancia, forma y uso de locuciones,
etc.; y el LEXICOSEMÁNTICO, pues en él se examinan y corrigen
numerosas impropiedades léxicas, a la vez que se ofrece
orientación sobre el uso de neologismos y extranjerismos.
Propósito
El Diccionario panhispánico de dudas se dirige tanto a
quienes buscan resolver con rapidez una duda
concreta y, por consiguiente, están solo interesados
en obtener una recomendación de buen uso, como a
quienes desean conocer los argumentos que
sostienen esas recomendaciones. Cada lector
obtendrá, pues, una respuesta adecuada a sus
intereses, particulares o profesionales, y a su nivel de
preparación lingüística.
Destinatarios
El Diccionario panhispánico de dudas es un diccionario normativo en
la medida en que sus juicios y recomendaciones están basados en
la norma que regula hoy el uso correcto de la lengua española.
La norma no es sino el conjunto de preferencias lingüísticas vigentes
en una comunidad de hablantes, adoptadas por consenso implícito
entre sus miembros y convertidas en modelos de buen uso. Si no
existiera ese conjunto de preferencias comunes, y cada hablante
emplease sistemáticamente opciones particulares, la comunicación
se haría difícil y, en último extremo, imposible. La norma surge,
pues, del uso comúnmente aceptado y se impone a él, no por
decisión o capricho de ninguna autoridad lingüística, sino porque
asegura la existencia de un código compartido que preserva la
eficacia de la lengua como instrumento de comunicación.
Carácter normativo
Como toda institución humana, la lengua experimenta
cambios en el transcurso de su evolución histórica, de manera
que ese conjunto de preferencias lingüísticas convertidas en
modelos de buen uso que constituyen la norma no es igual en
todas las épocas: modos de expresión normales en el español
medieval y clásico —e incluso en el de épocas más próximas,
como los siglos XVIII o XIX—, documentados en escritores de
calidad y prestigio indiscutibles, han desaparecido del español
actual o han quedado fuera del uso general culto; y, viceversa,
usos condenados en el pasado por los preceptistas del
momento forman parte hoy, con toda naturalidad, del
conjunto de hábitos expresivos de los hablantes cultos
contemporáneos.
La Norma de Hoy
El Diccionario panhispánico de dudas, teniendo muy
presente la realidad del cambio lingüístico, que opera en
todos los niveles (fónico, gráfico, morfológico, sintáctico y
léxico), basa sus juicios y valoraciones en la norma
efectivamente vigente en el español actual, considerado este
como la lengua que emplean las generaciones vivas de habla
española. En ningún caso se ha conformado con repetir juicios
heredados de la tradición normativa, sino que, gracias a los
recursos técnicos con que cuenta hoy la Real Academia
Española, en especial su gran banco de datos del español,
integrado por textos de todas las épocas y de todas las áreas
lingüísticas del ámbito hispánico, ha podido analizar la
pervivencia y extensión real de los usos comentados y ofrecer,
por tanto, soluciones y recomendaciones fundadas en la
realidad lingüística presente.
El español no es idéntico en todos los lugares en que se
habla. En cada país, e incluso en cada zona geográfica y
culturalmente delimitada dentro de cada país, las
preferencias lingüísticas de sus habitantes son distintas,
en algún aspecto, de las preferencias de los hablantes de
otras zonas y países. Además, las divergencias en el uso
no se deben únicamente a razones geográficas. También
dependen en gran medida del modo de expresión (oral o
escrito), de la situación comunicativa (formal o informal)
y del nivel sociocultural de los hablantes.
La Norma Culta
Por su carácter de lengua supranacional, hablada en más de veinte países,
el español constituye, en realidad, un conjunto de normas diversas, que
comparten, no obstante, una amplia base común: la que se manifiesta en
la expresión culta de nivel formal, extraordinariamente homogénea en
todo el ámbito hispánico, con variaciones mínimas entre las diferentes
zonas, casi siempre de tipo fónico y léxico. Es por ello la expresión culta
formal la que constituye el español estándar: la lengua que todos
empleamos, o aspiramos a emplear, cuando sentimos la necesidad de
expresarnos con corrección; la lengua que se enseña en las escuelas; la
que, con mayor o menor acierto, utilizamos al hablar en público o
emplean los medios de comunicación; la lengua de los ensayos y de los
libros científicos y técnicos. Es, en definitiva, la que configura la norma, el
código compartido que hace posible que hispanohablantes de muy
distintas procedencias se entiendan sin dificultad y se reconozcan
miembros de una misma comunidad lingüística.
A pesar de la imposibilidad de dar cuenta sistemática
de todas las variedades que de uno y otro tipo
puedan efectivamente darse en las distintas regiones
de habla hispana, el Diccionario panhispánico de
dudas trata de orientar al lector para que pueda
discernir, entre usos divergentes, cuáles pertenecen
al español estándar (la lengua general culta) y cuáles
están marcados geográfica o socioculturalmente.
La mayoría de las dudas e inseguridades lingüísticas que tienen los
hablantes nacen, precisamente, de la perplejidad que les produce
encontrarse con modos de expresión distintos de los suyos.
Desean saber, entonces, cuál es el uso «correcto», suponiendo, en
consecuencia, que los demás no lo son.
Pero debe tenerse siempre en cuenta que el empleo de una
determinada forma de expresión resultará más o menos aceptable
dependiendo de distintos factores. Así, las variedades regionales
tienen su ámbito propio de uso, pero resultan anómalas fuera de
sus límites.
Respuestas Matizadas
Muchos modos de expresión que no son aceptables en la
comunicación formal, sea escrita u oral, se juzgan
perfectamente normales en la conversación coloquial, más
espontánea y, por ello, más propensa al descuido y a la laxitud
en la aplicación de ciertas normas de obligado cumplimiento
en otros contextos comunicativos. Muchos usos ajenos al
español estándar se deben, en ocasiones, a la contaminación
de estructuras de una lengua a otra que se produce en
hablantes o comunidades bilingües. Y hay, en fin, formas de
expresión claramente desprestigiadas por considerarse
propias del habla de personas de escasa instrucción. A todo
esto se añade el hecho ya comentado de la evolución
lingüística, que convierte en norma usos antaño censurados y
expulsa de ella usos en otro tiempo aceptados.
Debido a la naturaleza relativa y cambiante de la
norma, el Diccionario panhispánico de dudas evita
conscientemente, en la mayoría de los casos, el uso
de los calificativos correcto o incorrecto, que
tienden a ser interpretados de forma categórica.
Son más las veces en que se emplean expresiones
matizadas, como Se desaconseja por desusado...;
No es normal hoy y debe evitarse...; No es propio
del habla culta...; Esta es la forma mayoritaria y
preferible, aunque también se usa..., etc. Como se
ve, en los juicios y recomendaciones sobre los
fenómenos analizados se conjugan,
ponderadamente, los criterios de vigencia, de
extensión y de frecuencia en el uso general culto.
Los juicios normativos admiten, pues, una amplia gradación,
que va desde la censura de lo claramente incorrecto por ser
fruto del error, del descuido o del desconocimiento de las
normas gramaticales, hasta la recomendación de lo que es
simplemente preferible por estar de acuerdo con el uso
mayoritario de los hablantes cultos de hoy, preferencia que
pueden mantener, o variar, los hablantes cultos de mañana.
Precisamente, muchas de las vacilaciones registradas se
deben a la existencia de etapas de transición, en las que
coinciden en un mismo momento usos declinantes y usos
emergentes, sin que puedan darse por definitivamente
caducos los unos ni por plenamente asentados los otros; de
ahí que en más de una ocasión se admitan como válidas
opciones diferentes.
Por la misma razón, se reconocen, cuando existen, las divergencias
entre la norma española y la norma americana, o entre la norma
de un determinado país o conjunto de países y la que rige en el
resto del ámbito hispánico, considerando en pie de igualdad y
plenamente legítimos los diferentes usos regionales, a condición
de que estén generalizados entre los hablantes cultos de su área y
no supongan una ruptura del sistema de la lengua que ponga en
riesgo su unidad. Solo se desaconsejan los particularismos
dialectales que pueden impedir la comprensión mutua, por ser
fuente de posibles malentendidos; nos referimos a los pocos casos
en que una estructura lingüística adquiere en un área concreta un
valor o significado diferente, e incluso opuesto, al que tiene en el
español general.
Tratamiento de las variedades lingüísticas
También tiene presentes el Diccionario panhispánico de dudas
las variaciones determinadas por el modo de expresión, la
situación comunicativa y el nivel sociocultural de los
hablantes. Así, se alude en numerosas ocasiones al tipo o
nivel de lengua al que pertenecen los usos comentados,
utilizando para ello distintas «etiquetas», la mayoría de
significado transparente o fácilmente deducible: lengua
escrita, frente a lengua oral; lengua literaria (la que
corresponde a la expresión escrita de nivel culto), frente a
lengua o habla corriente (la que se emplea en la expresión
común u ordinaria); lengua o habla formal o esmerada (la
propia de usos oficiales o protocolarios y de situaciones en las
que el hablante debe expresarse con especial corrección),
frente a lengua o habla informal, coloquial o
familiar (la propia de la expresión espontánea y de
situaciones en las que existe confianza o familiaridad
entre los interlocutores); lengua o habla culta (la
propia de los hablantes cultos), frente a lengua o habla
popular o vulgar (la propia de las personas de bajo
nivel cultural); y lengua o habla rural (la característica
de los habitantes de las áreas rurales).
Ninguna de las variantes señaladas es en sí misma
censurable, pues cada una de ellas sirve al propósito
comunicativo dentro de sus límites, sean estos
impuestos por la localización geográfica, la situación
concreta en la que se produce la comunicación o el
grupo social al que pertenecen los interlocutores.
En consecuencia, nadie debe sentirse señalado o
menospreciado por los juicios expresados en esta obra. No
obstante, es necesario saber que un buen manejo del idioma
requiere el conocimiento de sus variados registros y su
adecuación a las circunstancias concretas en que se produce
el intercambio lingüístico, y que, en última instancia, solo el
dominio del registro culto formal, que constituye la base de la
norma y el soporte de la transmisión del conocimiento,
permite a cada individuo desarrollar todo su potencial en el
seno de su comunidad. Por esa razón, todas las
recomendaciones que aquí se expresan deben entenderse
referidas al ideal de máxima corrección que representa el uso
culto formal.

Nueva gramatica de la rae

  • 1.
    Morfología y Sintaxisenla nueva gramática de la Real Academia Española Profesor Luis Córdova Gonzales APA Membership 45135072
  • 2.
    La Nueva gramática,publicada por Espasa, Es la primera gramática académica desde 1931 y ofrece el resultado de once años de trabajo de las veintidós Academias de la Lengua Española, que aquí fijan la norma lingüística para todos los hispanohablantes. Esta acción conjunta de las Academias significa la articulación de un consenso que fija la norma común para todos los hispanohablantes, armonizando la unidad del idioma con la fecunda diversidad en que se realiza. la nueva gramática de la Real Academia Española
  • 3.
     Describir lasconstrucciones gramaticales propias del español general, así como reflejar adecuadamente las variantes fónicas, morfológicas y sintácticas.  Ofrecer recomendaciones de carácter normativo.  Ser obra de referencia para el conocimiento y la enseñanza del español. La obra se articula en tres partes fundamentales: • Cuestiones generales, donde se describen las partes de la Gramática, las relaciones entre ellas y las unidades fundamentales del análisis gramatical. • Morfología, que analiza la estructura interna de las palabras. • Sintaxis, que analiza las estructuras que se crean en función de la forma en que se ordenan y combinan las palabras. Objetivos Contenido
  • 4.
    La morfología esla parte de la gramática que se ocupa de la estructura de las palabras, las variantes que estas presentan y el papel gramatical que desempeña cada segmento en relación con los demás elementos que las componen. Se suele dividir en dos grandes ramas: la morfología flexiva y la morfología léxica, y según la perspectiva adoptada se distingue entre morfología sincrónica y morfología diacrónica. Morfología
  • 5.
    Morfología flexiva Estudia lamorfología flexiva las variaciones de las palabras que implican cambios de contenido de naturaleza gramatical con consecuencias en las relaciones sintácticas, como en la concordancia (Ellos trabajan) o en la rección (para ti). El conjunto de estas variantes constituye la flexión de la palabra o su paradigma flexivo.  El número en los sustantivos y los pronombres proporciona información cuantitativa sobre las entidades que se designan (casas, ideas), pero el de los determinantes (los, esos), el de los adjetivos (altos, libres) y el de los verbos (Los pensamientos vuelan) solo está presente por exigencias de la concordancia. El género de los sustantivos y pronombres proporciona información significativa en algunos casos (escritor / escritora), pero no es propiamente informativo en otros muchos sustantivos (cama, árbol), y tampoco en los determinantes y adjetivos. La persona es una propiedad de los pronombres personales (yo, tú, vos…) y de los posesivos (mi, tu, nuestro…), que también muestra el verbo en la concordancia (Tú sueñas).
  • 6.
     Diversas relacionessintácticas se ponen de manifiesto en gran número de lenguas por la flexión de caso, pero en español esta ha quedado reducida al paradigma de los pronombres personales. Así, el pronombre yo aparece en el caso recto o nominativo, que corresponde típicamente al sujeto; el pronombre mí (caso oblicuo) está restringido a los contextos preposicionales: detrás de mí, acordarse de mí, para mí. Cuando es complemento directo, adopta la forma de acusativo me, y si es complemento indirecto aparece en la variante de dativo, que coincide con la de acusativo en el pronombre de primera persona del singular, pero no en otros: Lo leí; Le entregué las llaves.
  • 7.
     Es exclusivade los verbos la flexión de tiempo, aspecto y modo. La flexión de tiempo constituye una información deíctica, en el sentido de que ubica una determinada situación con respecto al momento en que se emite el enunciado.—no deíctica— que expresa la estructura interna de las situaciones y diferencia, por ejemplo, la situación que se inicia (empezar a estudiar) de la que se repite (seguir estudiando). El modo pone de manifiesto en la flexión verbal la actitud del hablante hacia la información que se enuncia, pero expresa también la dependencia formal de algunas oraciones subordinadas respecto de las clases de palabras que las seleccionan o de los entornos sintácticos en los que aparecen. Así, contrastes como Estoy {seguro ~ *cansado} de que se comportan así, frente a Estoy {*seguro ~ cansado} de que se comporten así, son consecuencia directa del significado de los adjetivos respectivos. Se distinguen en español los modos indicativo, subjuntivo e imperativo. El condicional se interpreta en la actualidad como una forma del indicativo.
  • 8.
    • Llamada tambiénformación de palabras, la morfología léxica estudia la estructura de las palabras y las pautas que permiten construirlas o derivarlas de otras. Se divide tradicionalmente en dos subdisciplinas: la derivación y la composición. En ambas se estudian procesos morfológicos que se aplican a ciertas voces denominadas bases léxicas. Las palabras derivadas se forman a partir de una base léxica por un proceso de afijación. Así, dormitorio se crea a partir de dormir, sensatez a partir de sensato, o robustecer a partir de robusto. En la composición se unen dos bases léxicas: ceji-junto, saca-corchos. Mientras que las voces flexionadas (leo, leyendo, leeré) constituyen variantes de una misma unidad léxica (leer), las palabras derivadas (lector, lectura) constituyen voces diferentes. Así como el paradigma flexivo es la serie de las variantes flexivas de una palabra (alto, alta, altos, altas), el paradigma derivativo o familia de palabras se obtiene con las voces derivadas de ella, como altura, alteza, altivo, altivez, altamente, altitud, o el verbo enaltecer, así como con las palabras compuestas que la contienen, como altiplano, altibajo, altímetro. Morfología léxica
  • 9.
    • Las vocesderivadas constan de una raíz y un afijo. La raíz aporta el significado léxico, y los afijos agregan informaciones de diverso tipo. Se reconocen tres procesos en la derivación: la sufijación, la prefijación y la parasíntesis. Así, la palabra mar-ino contiene un afijo pospuesto o sufijo. Este término se usa más en la morfología derivativa; en la flexiva se prefiere el nombre de desinencia, sobre todo para los afijos flexivos del verbo. Estos segmentos aportan informaciones sobre el tiempo, el aspecto, el número, la persona o el modo. La vocal temática es un segmento flexivo sin repercusión semántica, pero que distingue las tres conjugaciones (amar, temer, partir). Los morfemas antepuestos a la base léxica se denominan prefijos (im-posible, re-educar). El lugar de la prefijación dentro de la formación de palabras ha oscilado tradicionalmente. Mientras que en los estudios clásicos era más común ubicarla en la composición, en la actualidad se la sitúa de forma mayoritaria en la derivación.
  • 10.
    • Tradicionalmente seha denominado parasíntesis al procedimiento de formación de palabras que participa de la derivación y la composición. Son, pues, formas parasintéticas centrocampista, cuentacorrentista o quinceañero. Como la prefijación se asimilaba tradicionalmente a la composición, también se consideran. • Partes de la gramática. Unidades de análisis 8 parasintéticos los verbos que contienen un afijo discontinuo, formado por prefijo y sufijo, como a-…-ar y en-…-ecer, entre los que se puede situar un adjetivo (aclarar, atontar, engrandecer, entristecer) o un sustantivo (abotonar, amontonar, apoltronar). • Junto a los sufijos y los prefijos, los infijos e interfijos son los afijos mediales, que se agregan a la raíz o bien la separan del sufijo. El término interfijo se suele aplicar a los morfemas derivativos o flexivos sin significado que se intercalan entre la raíz y otro sufijo (polv-ar-eda, no *polveda; pon-g-o, no *pono), mientras que el término infijo se ha empleado, entre otros usos, para designar los morfemas que se insertan en la palabra y aportan algún significado, generalmente apreciativo (Carl-it-os, arrib-ot-a). Con el fin de simplificar la descripción, en esta obra se usará únicamente el término interfijo para designar los segmentos mediales a los que se ha hecho referencia, sean estos flexivos o derivativos.
  • 11.
    • Las informacionesflexivas y las derivativas presentan propiedades morfológicas muy distintas. Las flexivas no alteran la clase de palabras a la que pertenece la base, mientras que las derivativas lo hacen con frecuencia: escritor, famoso, lavable. No ocurre así, sin embargo, con la mayoría de los prefijos (escribir > reescribir), los sufijos apreciativos (casa > casita) y algunos otros afijos (maíz > maizal). Los afijos derivativos (-idad) preceden a los flexivos (-es), como en [ [ [oportun]idad]es] y, a diferencia de ellos, se asocian con numerosos significados, no siempre aislables o deslindables con facilidad, como el de ‘agente’ (oxid- ante), ‘instrumento’ (destornilla-dor), ‘cualidad, calidad o condición’ (tranquil-idad), ‘lugar’ (lava-dero), ‘acción’ (negocia-ción), ‘tiempo’ (lact-ancia), ‘conjunto’ (chiquill-ería), ‘golpe’ (maz-azo). No obstante, algunos afijos no aportan un significado reconocible, como sucede con re- en recoger o -mento en campamento.
  • 12.
    • Las variantesflexivas de las palabras están ausentes de los diccionarios. Por el contrario, aparece en ellos la mayor parte de las voces obtenidas por derivación y composición. Se exceptúan las formadas por los afijos derivativos que poseen mayor rendimiento, concepto que en morfología recibe el nombre de productividad. Así, el DRAE opta en sus últimas ediciones por no incluir un gran número de adverbios terminados en -mente (como decisivamente o abruptamente), ni de adjetivos terminados en -ble (instalable o solucionable). Tampoco da cabida a la mayor parte de las voces formadas con sufijos apreciativos (como arbolito o fiebrón), salvo cuando están lexicalizadas.
  • 13.
    • La formaciónde palabras está sujeta en español a múltiples irregularidades que, en su mayor parte, son resultado de factores históricos. Por esta razón en la morfología sincrónica se suelen proponer estructuras morfológicas que se apartan de la etimología de la palabra y buscan apoyo en las relaciones que establecen intuitivamente los hablantes. Así, en el análisis sincrónico se considera que conductor es un derivado de conducir, pese a que en latín ya existía conductor. Se evitan, por otra parte, en el análisis sincrónico las bases opacas, perdidas o no accesibles, de las que los hablantes no tienen conciencia. Por ejemplo, a partir de la base ya perdida calura procede históricamente el adjetivo caluroso; por analogía con este adjetivo, 9 Unidades morfológicas se suele explicar la u de riguroso. Morfología sincrónica y diacrónica
  • 14.
    • En lamorfología sincrónica, sin embargo, se prefiere vincular ambos adjetivos con los sustantivos hoy existentes calor y rigor. La morfología diacrónica, en cambio, se atiene estrictamente a la etimología. Una forma de evitar las bases opacas en la morfología sincrónica es postular variantes alternantes (o alomorfos), como calur- ~ calor- para explicar caluroso. A pesar de ello, ha de tenerse en cuenta que la transparencia de las palabras es variable. Casi todos los hispanohablantes relacionan agruparse con grupo o apolillarse con polilla; pero solo algunos vinculan amilanarse con milano o agazaparse con gazapo (‘cría de conejo’). Si bien la orientación de esta obra es, fundamentalmente, sincrónica, en los capítulos de morfología léxica se introducen referencias frecuentes a los factores históricos que condicionan la formación de un gran número de voces.
  • 15.
    Es la partede la gramática que estudia las reglas que gobiernan la combinatoria de constituyentes sintácticos y la formación de unidades superiores a estos, como los sintagmas y oraciones gramaticales. La sintaxis, por tanto, estudia las formas en que se combinan las palabras, así como las relaciones sintagmáticas y paradigmáticas existentes entre ellas. Sintaxis
  • 16.
     Las clasesde palabras son los paradigmas (en el sentido de series o repertorios) que estas forman en función de sus propiedades combinatorias y de las informaciones morfológicas que aceptan. En la actualidad se suelen reconocer 11 Unidades sintácticas: las clases de palabras entre las clases sintácticas de palabras el artículo (el, un), el sustantivo (aire, prudencia), el adjetivo (limpio, literario), el pronombre (tú, quien), el verbo (ser, hablar), el adverbio (lejos, abiertamente), la preposición (de, durante), la conjunción (y, aunque) y la interjección (eh, caramba).  Algunas clases o subclases de palabras aportan informaciones gramaticales, es decir, significaciones abstractas determinadas por la gramática misma, como la referencia, la pluralidad o las marcas sintácticas de función. Así ocurre con los artículos, con los pronombres, y también con algunos adverbios (allí, aquí, así…), preposiciones (a, de, con…), conjunciones (y, pero…) y verbos (ser, haber…). En cambio, los sustantivos, los adjetivos y la mayor parte de los verbos y de los adverbios proporcionan informaciones léxicas. Las Clases de Palabras Criterios de clasificación
  • 17.
     Atendiendo asu capacidad flexiva, las palabras se dividen en variables, las que admiten algún tipo de flexión, e invariables. Son variables los artículos los adjetivos, los pronombres, los sustantivos y los verbos. Son invariables las preposiciones, las conjunciones, las interjecciones y los adverbios. Las particularidades morfológicas de algunas palabras dan lugar a numerosas subclases. Por ejemplo, los sustantivos admiten flexión de número (casa / casas) y a veces de género (muchacho / muchacha), pero algunos sustantivos de persona (pianista, turista) no tienen variación de género, y otros nombres (crisis, lunes) no la tienen de número.
  • 18.
    • Los gruposnominales se forman en torno a un sustantivo, como en esa carta que me enviaron; los grupos adjetivales expanden un adjetivo, como en demasiado cansado de esperar; los grupos verbales se construyen en torno a un verbo: No sabíamos nada. Análogamente, los grupos adverbiales están constituidos en torno a un adverbio: muy lejos de ti. Menos reconocido como unidad sintáctica es el grupo pronominal (quién de ustedes, aquellos de los que me están escuchando), que se suele asimilar al grupo nominal en varias propiedades. Más polémico es el grupo preposicional, que se usa para designar unidades como hacia el cielo o desde que te conozco. La preposición (hacia, desde) no puede prescindir en ellas de su término (el cielo, que te conozco). Clases de grupos sintácticos
  • 19.
    En razón deesta limitación entienden algunos gramáticos del español que la preposición no puede ser el núcleo de estas unidades. Otros sostienen, por el contrario, que el criterio de la supresión no es determinante, como ponen de manifiesto los grupos verbales formados con verbos que no prescinden de su complemento directo (preparar, dilucidar…). Tampoco es unánimemente aceptado el llamado grupo conjuntivo, formado por una conjunción y su término, como los subrayados en No iremos el lunes, sino el martes; La gente como tú no atiende a razones o más lento que todos los demás. El grupo interjectivo es el segmento que forman algunas interjecciones con su complemento, como en ¡Ay de los vencidos!; ¡Vaya con el muchachito!
  • 20.
     Los grupossintácticos son estructuras articuladas en torno a su núcleo, que admite diversos modificadores y complementos. Sin embargo, no es obligatorio que los lleven, por lo que pueden constar de una sola palabra, como en Lo hará Alicia. Los grupos sintácticos pueden contener otros de su misma clase: esa carta que me enviaron (grupo nominal contenido en otro), demasiado cansado de esperar (grupo adjetival contenido en otro), muy lejos de ti (grupo adverbial contenido en otro), por entre los álamos (grupo preposicional contenido en otro). Igualmente, el grupo verbal subrayado en No sabíamos nada está contenido en otro grupo verbal (No sabíamos nada). Nótese que en demasiado cansado de esperar el adverbio demasiado no modifica únicamente a cansado, sino al grupo adjetival que cansado forma con de esperar. Por otra parte, los grupos sintácticos pueden formar parte de otros distintos de los que les dan nombre; por ejemplo, los grupos nominales se insertan en los verbales o en los preposicionales: esperar tiempos mejores, durante estos años.
  • 21.
    ¿Qué es elDiccionario panhispánico de dudas de la Real Academia Española?
  • 22.
    El Diccionario panhispánicode dudas se propone servir de instrumento eficaz para todas aquellas personas interesadas en mejorar su conocimiento y dominio de la lengua española. En él se da respuesta a las dudas más habituales que plantea el uso del español en cada uno de los planos o niveles que pueden distinguirse en el análisis de los elementos lingüísticos: el FONOGRÁFICO, pues resuelve dudas de tipo ortológico (sobre pronunciación) y ortográfico (sobre grafías, acentuación y puntuación); el MORFOLÓGICO, ya que orienta sobre las vacilaciones más frecuentes que se dan en el plano de la morfología nominal (plurales, femeninos y formas derivadas) y de la morfología verbal (formas de la conjugación); el SINTÁCTICO, al aclarar dudas sobre construcción y régimen, concordancia, forma y uso de locuciones, etc.; y el LEXICOSEMÁNTICO, pues en él se examinan y corrigen numerosas impropiedades léxicas, a la vez que se ofrece orientación sobre el uso de neologismos y extranjerismos. Propósito
  • 23.
    El Diccionario panhispánicode dudas se dirige tanto a quienes buscan resolver con rapidez una duda concreta y, por consiguiente, están solo interesados en obtener una recomendación de buen uso, como a quienes desean conocer los argumentos que sostienen esas recomendaciones. Cada lector obtendrá, pues, una respuesta adecuada a sus intereses, particulares o profesionales, y a su nivel de preparación lingüística. Destinatarios
  • 24.
    El Diccionario panhispánicode dudas es un diccionario normativo en la medida en que sus juicios y recomendaciones están basados en la norma que regula hoy el uso correcto de la lengua española. La norma no es sino el conjunto de preferencias lingüísticas vigentes en una comunidad de hablantes, adoptadas por consenso implícito entre sus miembros y convertidas en modelos de buen uso. Si no existiera ese conjunto de preferencias comunes, y cada hablante emplease sistemáticamente opciones particulares, la comunicación se haría difícil y, en último extremo, imposible. La norma surge, pues, del uso comúnmente aceptado y se impone a él, no por decisión o capricho de ninguna autoridad lingüística, sino porque asegura la existencia de un código compartido que preserva la eficacia de la lengua como instrumento de comunicación. Carácter normativo
  • 25.
    Como toda instituciónhumana, la lengua experimenta cambios en el transcurso de su evolución histórica, de manera que ese conjunto de preferencias lingüísticas convertidas en modelos de buen uso que constituyen la norma no es igual en todas las épocas: modos de expresión normales en el español medieval y clásico —e incluso en el de épocas más próximas, como los siglos XVIII o XIX—, documentados en escritores de calidad y prestigio indiscutibles, han desaparecido del español actual o han quedado fuera del uso general culto; y, viceversa, usos condenados en el pasado por los preceptistas del momento forman parte hoy, con toda naturalidad, del conjunto de hábitos expresivos de los hablantes cultos contemporáneos. La Norma de Hoy
  • 26.
    El Diccionario panhispánicode dudas, teniendo muy presente la realidad del cambio lingüístico, que opera en todos los niveles (fónico, gráfico, morfológico, sintáctico y léxico), basa sus juicios y valoraciones en la norma efectivamente vigente en el español actual, considerado este como la lengua que emplean las generaciones vivas de habla española. En ningún caso se ha conformado con repetir juicios heredados de la tradición normativa, sino que, gracias a los recursos técnicos con que cuenta hoy la Real Academia Española, en especial su gran banco de datos del español, integrado por textos de todas las épocas y de todas las áreas lingüísticas del ámbito hispánico, ha podido analizar la pervivencia y extensión real de los usos comentados y ofrecer, por tanto, soluciones y recomendaciones fundadas en la realidad lingüística presente.
  • 27.
    El español noes idéntico en todos los lugares en que se habla. En cada país, e incluso en cada zona geográfica y culturalmente delimitada dentro de cada país, las preferencias lingüísticas de sus habitantes son distintas, en algún aspecto, de las preferencias de los hablantes de otras zonas y países. Además, las divergencias en el uso no se deben únicamente a razones geográficas. También dependen en gran medida del modo de expresión (oral o escrito), de la situación comunicativa (formal o informal) y del nivel sociocultural de los hablantes. La Norma Culta
  • 28.
    Por su carácterde lengua supranacional, hablada en más de veinte países, el español constituye, en realidad, un conjunto de normas diversas, que comparten, no obstante, una amplia base común: la que se manifiesta en la expresión culta de nivel formal, extraordinariamente homogénea en todo el ámbito hispánico, con variaciones mínimas entre las diferentes zonas, casi siempre de tipo fónico y léxico. Es por ello la expresión culta formal la que constituye el español estándar: la lengua que todos empleamos, o aspiramos a emplear, cuando sentimos la necesidad de expresarnos con corrección; la lengua que se enseña en las escuelas; la que, con mayor o menor acierto, utilizamos al hablar en público o emplean los medios de comunicación; la lengua de los ensayos y de los libros científicos y técnicos. Es, en definitiva, la que configura la norma, el código compartido que hace posible que hispanohablantes de muy distintas procedencias se entiendan sin dificultad y se reconozcan miembros de una misma comunidad lingüística.
  • 29.
    A pesar dela imposibilidad de dar cuenta sistemática de todas las variedades que de uno y otro tipo puedan efectivamente darse en las distintas regiones de habla hispana, el Diccionario panhispánico de dudas trata de orientar al lector para que pueda discernir, entre usos divergentes, cuáles pertenecen al español estándar (la lengua general culta) y cuáles están marcados geográfica o socioculturalmente.
  • 30.
    La mayoría delas dudas e inseguridades lingüísticas que tienen los hablantes nacen, precisamente, de la perplejidad que les produce encontrarse con modos de expresión distintos de los suyos. Desean saber, entonces, cuál es el uso «correcto», suponiendo, en consecuencia, que los demás no lo son. Pero debe tenerse siempre en cuenta que el empleo de una determinada forma de expresión resultará más o menos aceptable dependiendo de distintos factores. Así, las variedades regionales tienen su ámbito propio de uso, pero resultan anómalas fuera de sus límites. Respuestas Matizadas
  • 31.
    Muchos modos deexpresión que no son aceptables en la comunicación formal, sea escrita u oral, se juzgan perfectamente normales en la conversación coloquial, más espontánea y, por ello, más propensa al descuido y a la laxitud en la aplicación de ciertas normas de obligado cumplimiento en otros contextos comunicativos. Muchos usos ajenos al español estándar se deben, en ocasiones, a la contaminación de estructuras de una lengua a otra que se produce en hablantes o comunidades bilingües. Y hay, en fin, formas de expresión claramente desprestigiadas por considerarse propias del habla de personas de escasa instrucción. A todo esto se añade el hecho ya comentado de la evolución lingüística, que convierte en norma usos antaño censurados y expulsa de ella usos en otro tiempo aceptados.
  • 32.
    Debido a lanaturaleza relativa y cambiante de la norma, el Diccionario panhispánico de dudas evita conscientemente, en la mayoría de los casos, el uso de los calificativos correcto o incorrecto, que tienden a ser interpretados de forma categórica. Son más las veces en que se emplean expresiones matizadas, como Se desaconseja por desusado...; No es normal hoy y debe evitarse...; No es propio del habla culta...; Esta es la forma mayoritaria y preferible, aunque también se usa..., etc. Como se ve, en los juicios y recomendaciones sobre los fenómenos analizados se conjugan, ponderadamente, los criterios de vigencia, de extensión y de frecuencia en el uso general culto.
  • 33.
    Los juicios normativosadmiten, pues, una amplia gradación, que va desde la censura de lo claramente incorrecto por ser fruto del error, del descuido o del desconocimiento de las normas gramaticales, hasta la recomendación de lo que es simplemente preferible por estar de acuerdo con el uso mayoritario de los hablantes cultos de hoy, preferencia que pueden mantener, o variar, los hablantes cultos de mañana. Precisamente, muchas de las vacilaciones registradas se deben a la existencia de etapas de transición, en las que coinciden en un mismo momento usos declinantes y usos emergentes, sin que puedan darse por definitivamente caducos los unos ni por plenamente asentados los otros; de ahí que en más de una ocasión se admitan como válidas opciones diferentes.
  • 34.
    Por la mismarazón, se reconocen, cuando existen, las divergencias entre la norma española y la norma americana, o entre la norma de un determinado país o conjunto de países y la que rige en el resto del ámbito hispánico, considerando en pie de igualdad y plenamente legítimos los diferentes usos regionales, a condición de que estén generalizados entre los hablantes cultos de su área y no supongan una ruptura del sistema de la lengua que ponga en riesgo su unidad. Solo se desaconsejan los particularismos dialectales que pueden impedir la comprensión mutua, por ser fuente de posibles malentendidos; nos referimos a los pocos casos en que una estructura lingüística adquiere en un área concreta un valor o significado diferente, e incluso opuesto, al que tiene en el español general. Tratamiento de las variedades lingüísticas
  • 35.
    También tiene presentesel Diccionario panhispánico de dudas las variaciones determinadas por el modo de expresión, la situación comunicativa y el nivel sociocultural de los hablantes. Así, se alude en numerosas ocasiones al tipo o nivel de lengua al que pertenecen los usos comentados, utilizando para ello distintas «etiquetas», la mayoría de significado transparente o fácilmente deducible: lengua escrita, frente a lengua oral; lengua literaria (la que corresponde a la expresión escrita de nivel culto), frente a lengua o habla corriente (la que se emplea en la expresión común u ordinaria); lengua o habla formal o esmerada (la propia de usos oficiales o protocolarios y de situaciones en las que el hablante debe expresarse con especial corrección), frente a lengua o habla informal, coloquial o
  • 36.
    familiar (la propiade la expresión espontánea y de situaciones en las que existe confianza o familiaridad entre los interlocutores); lengua o habla culta (la propia de los hablantes cultos), frente a lengua o habla popular o vulgar (la propia de las personas de bajo nivel cultural); y lengua o habla rural (la característica de los habitantes de las áreas rurales). Ninguna de las variantes señaladas es en sí misma censurable, pues cada una de ellas sirve al propósito comunicativo dentro de sus límites, sean estos impuestos por la localización geográfica, la situación concreta en la que se produce la comunicación o el grupo social al que pertenecen los interlocutores.
  • 37.
    En consecuencia, nadiedebe sentirse señalado o menospreciado por los juicios expresados en esta obra. No obstante, es necesario saber que un buen manejo del idioma requiere el conocimiento de sus variados registros y su adecuación a las circunstancias concretas en que se produce el intercambio lingüístico, y que, en última instancia, solo el dominio del registro culto formal, que constituye la base de la norma y el soporte de la transmisión del conocimiento, permite a cada individuo desarrollar todo su potencial en el seno de su comunidad. Por esa razón, todas las recomendaciones que aquí se expresan deben entenderse referidas al ideal de máxima corrección que representa el uso culto formal.