La normativa RDA (Resource Description and Access) fue desarrollada en respuesta a la necesidad de mejorar los estándares de catalogación en bibliotecas, con un enfoque en satisfacer las diversas necesidades de los usuarios y optimizar los costes de catalogación. Se basa en marcos teóricos como FRBR y FRAD, que definen las funciones de los registros bibliográficos y establecen un conjunto de entidades y relaciones entre ellas, orientadas a facilitar la identificación, selección y acceso a la información. Este cambio en la normativa refleja un esfuerzo por adaptar la catalogación a un entorno bibliotecario global y dinámico.