El documento describe seis pasos para la meditación: 1) relajarse y dejar atrás preocupaciones, 2) adoptar una postura cómoda, 3) enfocarse en Jesús, sus atributos o enseñanzas bíblicas, 4) dejar descansar la mente sin analizar, y 5) dejarse llevar por el Espíritu Santo a un lugar de paz. La meditación ofrece una sensación de serenidad y paz al reposar en el Señor.