La cúpula de Santa María del Fiore en Florencia fue construida entre 1418-1446 por Filippo Brunelleschi siguiendo los modelos romanos pero con innovaciones estructurales. Consiste en un doble cascarón de ladrillo con forma semiesférica en el interior y apuntada en el exterior, dividida en ocho partes por nervios de mármol. Con sus 114 metros de altura dominaba la ciudad y marcó el inicio del Renacimiento italiano.