El documento describe el arte renacentista y manierista en Italia. Resume que durante el Renacimiento Temprano o Quattrocento en Florencia, artistas como Brunelleschi, Alberti y Ghiberti crearon obras maestras de arquitectura como la cúpula de Santa María del Fiore que marcaron el regreso a los cánones clásicos. En escultura, Donatello introdujo el naturalismo con obras como David.