Los historiadores investigan el pasado, eligiendo épocas, temas y espacios específicos para estudiar y difundir sus hallazgos a través de diversas fuentes históricas. Los restos materiales, como objetos cotidianos y monumentos, son fundamentales para comprender la vida de las personas en el pasado y constituyen un valioso patrimonio cultural que debe ser preservado. La arqueología, como disciplina, se centra en el análisis de estos restos y su estudio es crucial para entender etapas sin documentación escrita, siendo llevada a cabo por arqueólogos.