La pirámide alimenticia es una herramienta didáctica que enseña a la población qué alimentos comer y con qué frecuencia. En la base se encuentran los cereales y derivados, luego las verduras y frutas, seguido de la leche y sus derivados, y en la cima el azúcar y la grasa. La pirámide divide los alimentos en grupos y recomienda comer más de los de la base y menos de los de la cima.