La palma de aceite, originaria del golfo de Guinea, ha sido cultivada en Colombia desde 1932 y se ha expandido a más de 270,000 hectáreas en 73 municipios, convirtiéndose en el primer productor de palma de aceite en América Latina. Este cultivo es reconocido por su versatilidad en la producción de diversos productos y su impacto positivo en el medio ambiente, al ser ecológico y contribuir a la mitiga del calentamiento global. La agroindustria palmera también genera alrededor de 80,000 empleos, fortaleciendo el desarrollo regional y la sostenibilidad en el país.