El postimpresionismo surgió en 1880 con nuevos artistas influenciados por Gauguin y su idealismo maorí. Se caracterizó por obras planas con una amplia gama de colores y contornos difuminados, así como un enfoque más subjetivo e individual en lugar de plasmar la realidad de forma objetiva. En 1890, algunos artistas se autodenominaron Los Nabis ("profetas" en hebreo), declarando su estudio como un templo y buscando efectos provocativos. Maurice Denis publicó en 1890 un ensayo que definió el arte como