Para exportar con éxito es necesario realizar un estudio de mercado del país objetivo y adaptar el producto a las necesidades y preferencias de los consumidores locales, lo que puede requerir modificaciones al diseño, empaque, etiquetado o servicios. También es importante considerar las regulaciones gubernamentales, condiciones climáticas y estándares de vida del mercado de destino para garantizar la aceptación del producto. El diseño juega un papel estratégico al diferenciar el producto de la competencia y agregar valor que satisfaga mejor las necesidades