El arte abstracto minimalista surgió a mediados de los años 1960 en Estados Unidos. Se caracteriza por la máxima sencillez y abstracción total, utilizando formas geométricas como cubos y esferas. En pintura, involucra superficies monocromáticas con pequeñas marcas. El minimalismo buscaba eliminar todo lo superfluo para enfocarse únicamente en los materiales y propiedades físicas de la obra. Algunos destacados artistas minimalistas incluyen a Frank Stella, Donald Judd y Robert Ryman.