Este documento describe la evolución del arte gótico en Europa entre los siglos XIII y XV. Señala que con el renacimiento de las ciudades medievales surgió un nuevo arte más humano y expresivo que reflejaba una religiosidad más cercana al hombre. Describe cómo artistas como Giotto introdujeron un mayor naturalismo en temas y formas de expresión religiosas, representando diversidad de sentimientos. Finalmente, explica las características del arte gótico como el naturalismo idealizado y la humanización de los temas religiosos.