El Permiso Individual de Formación (P.I.F.) es una autorización que permite a los trabajadores asalariados realizar acciones formativas reconocidas oficialmente, con un límite de hasta 200 horas anuales. Este permiso está dirigido a empleados de empresas privadas que cotizan a la seguridad social por formación profesional, excluyendo a autónomos y personal de administraciones públicas. La formación puede abarcar diversas titulaciones y grados, y las empresas pueden beneficiarse de bonificaciones en las cotizaciones a la seguridad social por la formación continua de sus empleados.