La integral de Riemann define la integral de una función sobre un intervalo como el área bajo la curva de la función. Se aproxima este área dividiendo el intervalo en subintervalos y calculando el área de pequeños rectángulos, donde el área de cada rectángulo es el producto de la función en un punto por el ancho del subintervalo. Al aumentar el número de subintervalos se obtiene una mejor aproximación del área total bajo la curva.