Este documento proporciona orientaciones para prevenir adicciones en escuelas de educación básica. Identifica señales tempranas de alerta como ausentismo, bajo rendimiento y cambios de comportamiento. Recomienda que las escuelas brinden apoyo a estudiantes con posibles problemas de adicción de manera confidencial y respetuosa, involucrando a sus familias. También promueve el servicio comunitario como una estrategia para fomentar conductas prosociales en los adolescentes.