El documento aborda la psicología jurídica y su aplicación en el derecho de familia, destacando la importancia del psicólogo como perito en el proceso judicial. Describe cómo se realizan estudios psicosociales destinados a informar a los jueces sobre problemáticas familiares y ofrece un marco sobre las normativas que regulan estas interacciones. Se enfatiza en la figura del psicólogo para humanizar el sistema legal y facilitar un enfoque más comprensivo en la toma de decisiones judiciales.