Este documento describe las propiedades fundamentales que debe poseer un líquido penetrante para su uso en ensayos no destructivos, incluyendo baja tensión superficial, buena mojabilidad, capacidad capilar, baja viscosidad, baja densidad, baja volatilidad y alto punto de inflamación. Estas propiedades permiten que el líquido penetre en grietas pequeñas, se adhiera a superficies y permanezca en la pieza el tiempo suficiente para su detección.