El proyecto busca optimizar el cultivo de papa mediante el uso de germoplasma vegetal, aumentando la calidad y rendimiento de la semilla para reducir el desperdicio en la producción de snacks. A través de la preservación de la variabilidad genética y desarrollo de nuevas variedades resilientes, se pretende garantizar la venta de cosechas a los productores locales y mejorar el estándar de calidad del producto final. Este enfoque tiene como objetivo no solo mejorar la rentabilidad de la industria, sino también asegurar un producto saludable y de calidad para el consumidor.