Los proyectos, ya sean públicos o privados, son importantes para el desarrollo de cualquier sociedad. Los proyectos públicos buscan mejorar la calidad de vida de los habitantes de una región, mientras que los privados buscan producir un bien o servicio de manera rentable. Ambos requieren una evaluación cuidadosa en las etapas de planificación, ejecución y seguimiento para asegurar que se cumplan los objetivos propuestos de manera efectiva.