La formulación de proyectos es importante para las organizaciones porque permite planificar de manera estratégica el uso de recursos para alcanzar objetivos. Un proyecto consiste en un plan para lograr una meta futura mediante la precisión de recursos, tiempo y resultados esperados. Generalmente, un proyecto incluye cuatro etapas: diagnóstico, diseño, ejecución y evaluación. Planificar a través de proyectos permite a las organizaciones enfrentar cambios y lograr mayores resultados con una productividad superior a lo esperado.