Cáritas fue fundada en Perú en 1955 con el objetivo de ayudar a los pobres y excluidos. Desde entonces, ha trabajado en el desarrollo de comunidades marginadas aplicando principios como la promoción del empoderamiento, el trabajo en sociedad con otros, y la búsqueda de resultados sostenibles. Actualmente cuenta con el apoyo de 52 obispos y 8 miembros en su directorio.