La prueba de Harvard evalúa la tolerancia cardiorespiratoria midiendo la capacidad aeróbica máxima a través de subir y bajar escalones en un ritmo específico. Los participantes suben y bajan un escalón de acuerdo a su sexo durante un período de tiempo determinado mientras se monitorea su frecuencia cardíaca. Esto permite calcular un índice de aptitud cardiorespiratoria que clasifica su condición física.