Universidad Central del Ecuador
Filosofía, Letras y Ciencias de la
Educación
Pedagogía en las Ciencias
Experimentales de Química ay
Biología
Inteligencia emocional - Daniel
Goleman
Integrantes:
Lizbeth Sosa
Gabriela Noroña
Dayana Toaquiza
Curso: 2do «C»
El modelo de Goleman:
Inteligencia Emocional - Daniel
Goleman
La capacidad para
conocer y controlar las
propias emociones y las
ajenas
El principio de Sócrates "conócete a ti
mismo" se refiere a esta pieza clave de
la inteligencia emocional: tener
conciencia de las propias emociones;
reconocer un sentimiento en el
momento en que ocurre. Una
incapacidad en este sentido nos deja a
merced de las emociones
incontroladas.
Las emociones en el
cerebro
Es cierto que el cerebro y el corazón están
relacionados, puesto que el corazón
palpita a ritmo diferente en función de las
emociones que nuestro cuerpo siente,
pero es el cerebro el que tiene el mando. Y
no todo el cerebro, sino una parte muy
concreta: el sistema límbico
La emoción, entonces, desde el plano
semántico, significa “movimiento
hacia”, y basta con observar a los
animales o a los niños pequeños para
encontrar la forma en que las
emociones los dirigen hacia una acción
determinada, que puede ser huir,
chillar o recogerse sobre sí mismos.
La inteligencia más allá del
intelecto
Diversos estudios de largo plazo
han ido observando las vidas de
los chicos que puntuaban más
alto en las pruebas intelectivas o
han comparado sus niveles de
satisfacción frente a ciertos
indicadores (la felicidad, el
prestigio o el éxito laboral) con
respecto a los promedios. Todos
ellos han puesto de relieve que el
coeficiente intelectual apenas si
representa un 20% de los factores
determinantes del éxito.
El 80% restante depende de otro tipo de
variables, tales como la clase social, la
suerte y, en gran medida, la inteligencia
emocional.
La inteligencia más allá del
intelecto
Así, la capacidad de motivarse a sí mismo, de
perseverar en un empeño a pesar de las
frustraciones, de controlar los impulsos, diferir las
gratificaciones, regular los propios estados de
ánimo, controlar la angustia y empatizar y confiar
en los demás parecen ser factores mucho más
determinantes para la consecución de una vida
plena que las medidas del desempeño cognitivo.
Si bien es cierto que en toda persona
coexisten los dos tipos de inteligencia
(cognitiva y emocional), es evidente que la
inteligencia emocional aporta, con mucha
diferencia, la clase de cualidades que más
nos ayudan a convertirnos en auténticos
seres humanos.
Autocontrol, el dominio de uno
mismo
Poder o control sobre uno mismo, o
Autodominio. Suena muy bien, pero
ciertamente es un verdadero desafío, lo
cual implica refrendar, reprimir o controlar
os pensamientos, el habla o las acciones
de una persona.
Es una cualidad que puede desarrollar el
ser humano y que le aporta fortaleza,
confiabilidad y dignidad, aparte de muchos
beneficios.
Si de una parte somos esclavos de nuestra propia naturaleza, y en ese sentido
es muy escaso el control que podemos ejercer sobre la forma en que nuestro
cerebro responde a los estímulos y sobre su manera de activar determinadas
respuestas emocionales, por otra parte sí que podemos ejercer algún control
sobre la permanencia e intensidad de esos estados emocionales.
El entusiasmo, la aptitud
maestra para la vida
Su influencia sobre todos los
aspectos de la vida de una persona,
las emociones se encuentran en el
centro de la existencia; la habilidad
del individuo para manejarlas como
un poderoso predictor de su éxito
en el futuro. La capacidad de
pensar, de planificar, concentrarse,
solventar problemas, tomar
decisiones y cognitivas
indispensables en la vida pueden
verse entorpecidas o favorecidas
por nuestras emociones
Si comparamos a dos personas con unas
capacidades innatas equivalentes, una de las
cuales se encuentra en la cúspide de su
carrera, mientras la otra se codea con la
masa en un nivel de mediocridad,
encontraremos que su principal diferencia
radica en aspectos emocionales: por
ejemplo, el entusiasmo y la tenacidad frente
a todo tipo de contratiempos, que le habrán
permitido al primero perseverar en la práctica
ardua y rutinaria durante muchos años.
La empatía, ponerse en la piel
de los demás
Es la capacidad para ponerse
en el lugar del otro y saber lo
que siente o incluso lo que
puede estar pensando.
Algunas personas tienen más
facilidad que otras para
expresar con palabras sus
propios sentimientos; existe
otro tipo de individuos cuya
incapacidad absoluta para
hacerlo los lleva incluso a
considerar que carecen de
sentimientos
Inteligencia emocional para el
trabajo
La Inteligencia Emocional en el trabajo
juega un rol determinante en todos los
niveles de la cadena de mando. Si se
toman en cuenta las fases diseñadas
para comprender el complejo concepto
de este tipo de inteligencia, fácilmente
se puede asociar con el Liderazgo
dentro de las empresas, donde es
indispensable una interacción social
eficiente para lograr el máximo
desempeño de un equipo.
Una persona que carece de control sobre sus emociones negativas podrá ser
víctima de un arrebato emocional que le impida concentrarse, recordar, aprender
y tomar decisiones con claridad. De ahí la frase de cierto empresario de que el
estrés estupidiza a la gente.

Psicologia inteligencia emocional

  • 1.
    Universidad Central delEcuador Filosofía, Letras y Ciencias de la Educación Pedagogía en las Ciencias Experimentales de Química ay Biología Inteligencia emocional - Daniel Goleman Integrantes: Lizbeth Sosa Gabriela Noroña Dayana Toaquiza Curso: 2do «C»
  • 2.
    El modelo deGoleman: Inteligencia Emocional - Daniel Goleman La capacidad para conocer y controlar las propias emociones y las ajenas El principio de Sócrates "conócete a ti mismo" se refiere a esta pieza clave de la inteligencia emocional: tener conciencia de las propias emociones; reconocer un sentimiento en el momento en que ocurre. Una incapacidad en este sentido nos deja a merced de las emociones incontroladas.
  • 4.
    Las emociones enel cerebro Es cierto que el cerebro y el corazón están relacionados, puesto que el corazón palpita a ritmo diferente en función de las emociones que nuestro cuerpo siente, pero es el cerebro el que tiene el mando. Y no todo el cerebro, sino una parte muy concreta: el sistema límbico La emoción, entonces, desde el plano semántico, significa “movimiento hacia”, y basta con observar a los animales o a los niños pequeños para encontrar la forma en que las emociones los dirigen hacia una acción determinada, que puede ser huir, chillar o recogerse sobre sí mismos.
  • 5.
    La inteligencia másallá del intelecto Diversos estudios de largo plazo han ido observando las vidas de los chicos que puntuaban más alto en las pruebas intelectivas o han comparado sus niveles de satisfacción frente a ciertos indicadores (la felicidad, el prestigio o el éxito laboral) con respecto a los promedios. Todos ellos han puesto de relieve que el coeficiente intelectual apenas si representa un 20% de los factores determinantes del éxito. El 80% restante depende de otro tipo de variables, tales como la clase social, la suerte y, en gran medida, la inteligencia emocional.
  • 6.
    La inteligencia másallá del intelecto Así, la capacidad de motivarse a sí mismo, de perseverar en un empeño a pesar de las frustraciones, de controlar los impulsos, diferir las gratificaciones, regular los propios estados de ánimo, controlar la angustia y empatizar y confiar en los demás parecen ser factores mucho más determinantes para la consecución de una vida plena que las medidas del desempeño cognitivo. Si bien es cierto que en toda persona coexisten los dos tipos de inteligencia (cognitiva y emocional), es evidente que la inteligencia emocional aporta, con mucha diferencia, la clase de cualidades que más nos ayudan a convertirnos en auténticos seres humanos.
  • 7.
    Autocontrol, el dominiode uno mismo Poder o control sobre uno mismo, o Autodominio. Suena muy bien, pero ciertamente es un verdadero desafío, lo cual implica refrendar, reprimir o controlar os pensamientos, el habla o las acciones de una persona. Es una cualidad que puede desarrollar el ser humano y que le aporta fortaleza, confiabilidad y dignidad, aparte de muchos beneficios. Si de una parte somos esclavos de nuestra propia naturaleza, y en ese sentido es muy escaso el control que podemos ejercer sobre la forma en que nuestro cerebro responde a los estímulos y sobre su manera de activar determinadas respuestas emocionales, por otra parte sí que podemos ejercer algún control sobre la permanencia e intensidad de esos estados emocionales.
  • 8.
    El entusiasmo, laaptitud maestra para la vida Su influencia sobre todos los aspectos de la vida de una persona, las emociones se encuentran en el centro de la existencia; la habilidad del individuo para manejarlas como un poderoso predictor de su éxito en el futuro. La capacidad de pensar, de planificar, concentrarse, solventar problemas, tomar decisiones y cognitivas indispensables en la vida pueden verse entorpecidas o favorecidas por nuestras emociones Si comparamos a dos personas con unas capacidades innatas equivalentes, una de las cuales se encuentra en la cúspide de su carrera, mientras la otra se codea con la masa en un nivel de mediocridad, encontraremos que su principal diferencia radica en aspectos emocionales: por ejemplo, el entusiasmo y la tenacidad frente a todo tipo de contratiempos, que le habrán permitido al primero perseverar en la práctica ardua y rutinaria durante muchos años.
  • 9.
    La empatía, ponerseen la piel de los demás Es la capacidad para ponerse en el lugar del otro y saber lo que siente o incluso lo que puede estar pensando. Algunas personas tienen más facilidad que otras para expresar con palabras sus propios sentimientos; existe otro tipo de individuos cuya incapacidad absoluta para hacerlo los lleva incluso a considerar que carecen de sentimientos
  • 10.
    Inteligencia emocional parael trabajo La Inteligencia Emocional en el trabajo juega un rol determinante en todos los niveles de la cadena de mando. Si se toman en cuenta las fases diseñadas para comprender el complejo concepto de este tipo de inteligencia, fácilmente se puede asociar con el Liderazgo dentro de las empresas, donde es indispensable una interacción social eficiente para lograr el máximo desempeño de un equipo. Una persona que carece de control sobre sus emociones negativas podrá ser víctima de un arrebato emocional que le impida concentrarse, recordar, aprender y tomar decisiones con claridad. De ahí la frase de cierto empresario de que el estrés estupidiza a la gente.