La pulpa dental se aloja en la cámara pulpar excavada en la dentina y tiene forma de la pieza dental. Está formada principalmente por agua, fibroblastos, odontoblastos y vasos sanguíneos. Los odontoblastos secretan dentina y forman la interfase pulpa-dentina. La pulpa recibe irrigación sanguínea y linfática e inervación sensitiva y autónoma a través del foramen apical.