La autoestima se refiere a pensar positivamente de uno mismo. Se forma principalmente en la infancia y adolescencia a través de las interacciones con los padres y otros. Una baja autoestima puede conducir a problemas psicológicos y de salud, mientras que una autoestima alta promueve el bienestar. Es importante reconocer los tipos de autoestima y trabajar para superar las máscaras y fortalecer la autoestima a través del amor propio y las relaciones positivas.