El documento discute la doctrina de la deidad de Jesús, argumentando que Jesús no es Dios sino que Dios lo salvó y actuó a través de él de la misma manera que actuó a través de Moisés para salvar al pueblo de Israel. Cita varios pasajes bíblicos para argumentar que Dios es el único salvador y que Jesús fue enviado por Dios como un profeta para salvarnos, no como Dios mismo. Concluye que creer en la deidad de Jesús es una doctrina antibíblica.