Un grupo de científicos se reunió para discutir una enfermedad mortal llamada chiripiolca que afectaba a la población mundial. Dos jóvenes químicos mexicanos ofrecieron investigar la cura a pesar de que los demás científicos dudaban de su capacidad. Aunque otros grupos también investigaron, los mexicanos regresaron a la selva de su país. Más tarde, descubrieron que otro grupo había encontrado la planta portadora del virus, pero no sabían cómo procesarla. Usando métodos