La ley de Charles establece que el volumen de un gas a presión constante es directamente proporcional a su temperatura absoluta. El científico francés Jacques Charles descubrió en 1787 que cuando aumenta la temperatura de un gas, las moléculas se mueven más rápido y el volumen del gas aumenta, y viceversa. Matemáticamente, esta relación se expresa como VT=K, donde el cociente entre el volumen y la temperatura es constante.